Las preguntas de Aptitud Pedagógica de la CNSC sitúan al docente frente a estudiantes con barreras para el aprendizaje, altas tasas de reprobación o desarticulación entre lo que se enseña y las necesidades del contexto. Para acertar siempre, el concursante debe dominar tres axiomas evaluativos del MEN: primero, el currículo es flexible, dialógico y contextualizado al territorio, nunca un plan rígido e inmodificable; segundo, la atención a la diversidad se fundamenta en el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) para todo el grupo y en los ajustes razonables individualizados (PIAR) sin segregar al estudiante; y tercero, la evaluación del aprendizaje regulada en el Sistema Institucional de Evaluación de los Estudiantes (SIEE) tiene un propósito eminentemente formativo y de seguimiento para reorientar la práctica docente, jamás punitivo ni sancionatorio.